Argy en Punta Carrasco: el ojo blindado de NEWORLD
El artista griego, ARGY, presentó por primera vez en el país su ambicioso show conceptual. Así se vivió la fecha a las orillas del Río de la Plata.
“Una experiencia pensada para atravesar al público desde varios planos a la vez”... El DJ griego plantea este nuevo show, más bien, como una declaración artística: un formato que mezcla performance audiovisual, storytelling y club culture.
Inspirado en la ciencia ficción y en una estética cercana al universo Matrix, “NEWORLD”, llega de la mano del disco homónimo lanzado en 2024, que presenta al artista como una especie de viajero entre dimensiones.
Durante estos dos años, el concepto ya pasó por algunos de los escenarios más imponentes del circuito global. Sin embargo, esta es la primera vez que llega al país. La mini-gira argentina de ARGY comenzó la noche del viernes en La Fábrica -provincia de Córdoba-, donde realizó un set de 3 horas y compartió escenario con OMNYA y SAMMOT en formato B2B junto a Franco Giannoni.
Para el round dos, la noche del sábado, el artista griego compartió cabina con Emiliano Demarco -quién abrió con un Mandarine Park casi lleno- y de nuevo el dúo israelí OMNYA –quienes realizaron un set muy parecido al asalto cordobés y destacaron con los mixes de Bad Bunny, Kiss y MIKA-. Evolucionado en un “nuevo mundo” para las tres de la mañana, luego de un parate silencioso de cinco minutos, Argyris Theofilis, apareció en el medio del escenario para presentar este nuevo formato de experiencia espiritual.
A diferencia del show del cura DJ en Plaza de Mayo -que homenajeó al papa Francisco- el misticismo y la estética cinematográfica, se hicieron presentes a través de las luces led, el ojo – de vibras simil panóptico, “que todo lo ve”- y “NEWORLD II” -la segunda parte de este universo que salió en enero de este año-. También destacaron los hits como “Aria”, “Voices In My Head”, “Tibet” y “Relax Your Body” de RUBACK.
Fundamentalista de los Ramones y Justin Bieber. El mismísimo rey de Gondor sabe mí nombre. Odio el chocolate.
