Feel Me Close por Sessions 360: cómo mantener la esencia en uno mismo
El tridente entre la música, el público y el DJ colmó la noche en el Parque de la Innovación. Así se vivió la primera fecha de “Feel Me Close” en el norte de la capital.
360 Sessions viene hace años pisando fuerte en el mundo del espectáculo con sus eventos disruptivos. Son privados, exclusivos, únicos… como la fecha en el Teatro Piazzola, el Club de Pescadores o hasta en el famoso Café Paulín.
Para esta ocasión, su fundador Santiago Khalil Abalo -mejor conocido como Cloz-, convocó a un evento para lograr volver a los orígenes. “Feel Me Close”, es el fundamento de esta conexión real, de este movimiento en uno. Y para ello, Cloz juntó a la “Clozoneta” -además de nuevos adeptos- a los domos del Parque de la Innovación -sí, los que están atrás del Estadio de River Plate-.
El evento se dividió en tres domos. Durante las dos primeras horas, el primer domo a la izquierda, renombrado como el “Wellness Dome”, contó con una clase de pilates de mano de Hottest Studio; quienes en formato “Pilates To Techno”, brindaron clases de de Pilates Mat y se unieron a VODDERLAB para continuar con el “Recovery” post ejercicio a base de luces antiinflamatoria y maquinaria acorde.
El segundo domo, un poco más atrás, renombrado como “Experience Lounge Domo”, se encontraba la barra donde podías degustar tragos con gin de Aconcagua, shots de Damojäg y consultar sobre los suplementos vitamínicos de Pills 4-Ravers.
El tercer domo, exclusivo como el “Main Domo”, se encontraba el show. Con un formato 360°, dj en el medio y la gente alrededor bailando -muy al estilo Boiler-; Cloz consolidó su llegada a la “Clozoneta”. Cuasi como una previa a su fecha en el Amsterdam Dance Event -donde tocará en octubre-, durante aproximadamente, un poco más de tres horas, mixeó un poco de techno melódico, indie, dance y más.
Acá no hay barreras, ni patovicas, hay música y una gran comunidad que se siente completamente cerca.
Fundamentalista de los Ramones y Justin Bieber. El mismísimo rey de Gondor sabe mí nombre. Odio el chocolate.
